Defensa aleja las maniobras de Canarias por la presencia de cetáceos y tortugas

Iban a ser las primeras tan cerca de las islas desde 2004, cuando aprobaron la moratoria por la investigación de la ULPGC sobre el varamiento masivo de zifios en 2002

 

La operación conjunta del Ejército del Aire y la Armada, Atlante 23, que se desarrolló hasta ayer en aguas canarias y que incluía el lanzamiento de misiles aire-superficie finalmente se alejó de las islas tal y como pedían los científicos. La presencia de cetáceos y tortugas marinas en la localización escogida por el Ministerio de Defensa preocupó al Grupo de Investigación Biodiversidad, Ecología Marina y Conservación (Bioecomac) de la Universidad de La Laguna (ULL) que elevó una advertencia a la Consejería de Transición Ecológica por el posible daño que las maniobras podrían causar a la fauna marina.

En 2004 «Defensa declaró una moratoria sobre estas actividades dentro de un radio de 50 millas náuticas desde las islas y se ha respetado. Esta es la primera vez que un perímetro de maniobras estaba más cerca, a 35 millas de La Gomera», señala la científica Natacha Aguilar de Soto, del Grupo Bioecomac. «Esto nos preocupó y enviamos la información a la Consejería de Transición y al Ministerio y fue el Gobierno canario quien elevó la solicitud cambiar o cancelar las maniobras a Defensa».

Investigación del varamiento de cetáceos en 2002

La moratoria se logró después de que el equipo del científico Antonio Fernández, director del Instituto Universitario de Sanidad Animal y Seguridad Alimentaria (IUSA) de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) demostrara «la causa efecto» que produjo el varamiento masivo de zifios en 2002 en Fuerteventura y que coincidió con unas maniobras navales de la OTAN. «Nosotros demostramos en su momento la causa efecto. Si utilizas un determinado tipo de fuente acústica, en este caso los sonares de alta intensidad y media frecuencia que usan los barcos de guerra para detectar submarinos, al tiempo habrá varamiento y muerte particularmente de zifios porque son muy sensibles, y en especial los zifios de Cuvier que tenemos en Canarias».

«Cualquier explosión en el mar no tiene riesgo cero, pero evidentemente sí se consideran los datos que hay sobre la riqueza biológica hacerla en zonas más apartadas supone menos riesgos sobre la fauna, lo que no quiere decir que exista el riesgo cero. Nuestro equipo está preparado por si hubiese algún tipo de efectos sobre la fauna», añade el director del IUSA.

A 50 millas de la zona de cetáceos y tortugas

«Nosotros», dice Natacha Aguilar, «recordamos que, además de alejarse como mínimo 50 millas, la moratoria decía que si se hacían estudios demostrando la presencia de poblaciones de forma continuada las maniobras se mantendrían a 50 millas de estas zonas, no de la costa. Y ya hay muchas investigaciones. Hay poblaciones continuas, durante todo el año, de zifios en La Palma, La Gomera, El Hierro, Fuerteventura y Lanzarote. Se detectan hasta a mayor distancia, como en el banco de la Concepción, al norte de Lanzarote (a unos 75 kilómetros). En esa carta los científicos expresábamos que las maniobras debían alejarse 100 millas. Pero a esa distancia de El Hierro hay bancos submarinos, que son el oasis en el gran desierto azul, por lo que pedimos que se retiraran a más de 100 millas y de los montes submarinos», explica la científica.

«Las buenas noticia es que el Mando Aéreo de Canarias contestó a Transición confirmando que aceptaban los datos e iban a actuar en consecuencia. Esto es un éxito para la conservación, pero no es suficiente», dice Natacha Aguilar. Para el científico Antonio Fernández, Defensa ha sido «sensible» y se ha alejado a «donde menos problemas pueden causar. Nosotros siempre hemos aportado nuestros datos. De cada animal que vara y muere en Canarias saben el qué, el cómo y el por qué y, a veces, hasta el quién. Eso es una evidencia».

Futuras maniobras en las islas

«De cara a posibles futuras maniobras habría que decir que idealmente no se situaran en Canarias si utilizan sonares submarinos y fuego vivo o munición en superficie», añade la científica. El motivo es que a más de 100 millas de Canarias «no hay estudios para poder decir si allí hay muchos o pocos cetáceos. Sin embargo, dado que el archipiélago es la demarcación con mayor diversidad de fauna marina de cetáceos, tortugas y tiburones, no es aconsejable que se hagan maniobras aquí. Y si se hacen que sea con un protocolo de detección visual y acústica elaborado por personal entrenado, para que si se detecta fauna protegida no se utilicen detonaciones ni sonares militares».

 

FUENTE: Canarias 7

Fecha publicación: viernes, 19 de mayo de 2023