Veterinaria · La vocal por Fuerteventura en el Colegio de la Profesión Veterinaria de Las Palmas analiza las razones de la carencia de un servicio de urgencias 24 horas para mascotas, una de las grandes demandas sociales. La veterinaria asegura que «entendemos el malestar de la ciudadanía y vamos a buscar apoyo en la administración pública para intentar llegar a un consenso con las pocas clínicas que aún puedan hacer urgencias, organizando un turno rotatorio los fines de semana»
Marichal Noda confía en llegar a un consenso con las pocas clínicas de Fuerteventura que aún puedan hacer urgencias, organizando un turno rotatorio los fines de semana de atención veterinaria a las mascotas, en colaboración con las instituciones públicas de Fuerteventura.
– Es usted la primera vocal por Fuerteventura del Colegio Oficial de la Profesión Veterinaria de la provincia de Las Palmas. ¿Por qué se tardó tanto en tener un representante por la isla?
– En mi caso, sí, soy la primera vocal que forma parte del grupo de gobierno del Colegio Oficial de la Profesión Veterinaria de Las Palmas. Para mí representa todo un reto, dado los tiempos que corren para la profesión veterinaria, y agradezco la confianza depositada por los compañeros de profesión. No es que se haya tardado en tener un representante en la isla, siempre ha habido delegados elegidos en ambas islas no capitalinas, por las juntas directivas anteriores, que se han encargado de ser ese nexo de unión entre los colegiados de Lanzarote y Fuerteventura con el Colegio. No hay que olvidar, que la mayoría de los veterinarios colegiados se encuentran en la isla de Gran Canaria.
– Aunque su trabajo se centre en el sector ganadero de Fuerteventura, está al tanto de la demanda ciudadana de las 24 horas de atención veterinaria, incluidos los fines de semana, en la isla. ¿Qué se necesita para que esta medida tan solicitada por los propietarios de mascotas sea una realidad?
– Efectivamente, aunque mi especialidad es ganadería estoy al tanto, al igual que el resto del equipo de gobierno del colegio, de la problemática existente en Fuerteventura con las urgencias veterinarias. La situación está bastante difícil de solucionar. El mayor problema lo vemos en que faltan veterinarios y veterinarias en la isla. A esto se le suma las pérdidas económicas que han sufrido diversas clínicas por los impagos de los propietarios y las amenazas, incluso agresiones que han sufrido los compañeros. En breve, tendremos una reunión con el Cabildo de Fuerteventura para ver si se puede llegar a un consenso con las pocas clínicas que aún puedan hacer urgencias, organizando un turno rotatorio los fines de semana entre ellos, pero todo dependerá del número de profesionales disponibles. Entendemos, de verdad, el malestar de la ciudadanía y para ello vamos a buscar apoyo en la administración. Somos conscientes de la Ley de Bienestar Animal, una ley que era necesaria, pero se redactó de una manera muy ambiciosa. Implicó a las administraciones sin preguntar si tenían recursos humanos y económicos para hacer todo lo que se requería. Todavía llevará mucho trabajo e implicación por varias partes.
– ¿Esas agresiones de clientes a los profesionales en las clínicas veterinarias son entonces un factor en contra del servicio 24 horas para las mascotas?
– Lamentablemente así ha sido. En horario nocturno ha sido muy difícil trabajar para los compañeros de clínica, muchos han puesto toda la voluntad que han podido, pero las amenazas han sido en bastantes ocasiones, incluso llegando a agredir a varios compañeros. En la isla hay clínicas que han hecho urgencias durante más de 20 años y han pasado muy malos momentos.
– ¿Cuál es el censo de veterinarias y veterinarios de Fuerteventura y de clínicas veterinarias?
– En Fuerteventura hay aproximadamente unos 80 veterinarios colegiados, los cuales no todos trabajan en clínicas de pequeños animales. Nuestra profesión abarca diversas especialidades, entre las que se encuentran, salud pública, seguridad alimentaria, ganadería, veterinarios de administración, especialistas en fauna salvaje, muchos están en educación, etc. Realmente hay 20 clínicas veterinarias, de las cuales siete son consultorios veterinarios. Según nuestro Reglamento para el ejercicio profesional, no está igual preparado en cuanto equipamiento un consultorio que una clínica. La mayoría de los consultorios trabaja con equipos muy reducidos y con un solo veterinario. Solo están obligados a hacer urgencias los hospitales veterinarios y en Fuerteventura no existe ninguno. Aun así, hasta hace un año las clínicas conseguían cubrir las urgencias de la isla como podían.
– Por municipios, en La Oliva casi toca a una mascota por ciudadano. ¿A qué se debe la proliferación de los animales de compañía: más conciencia de los cuidados animales, más afición por ellos, más soledad por el cambio de modelo de familias?
– En mi opinión, el aumento de mascotas se debe más a cambios en la estructura familiar, cada vez hay más hogares unipersonales, parejas sin hijos, porque al final el alto coste de la vida y la inestabilidad laboral te hace plantearte tener hijos. Y luego hay que pensar que ha habido un cambio de concienciación en la sociedad, ya las mascotas se consideran seres sintientes y son parte de la familia. Es indudable que alivian la soledad y el estrés del día a día de muchas personas y que la lealtad que nos procesan es única.
– Fuera ya del mundo de las mascotas y dentro de su especialidad, ¿cómo están de salud las cabras de Fuerteventura?
– Pues en una isla como Fuerteventura, la sanidad animal está controlada. En la isla se encargan de esta labor cuatro Agrupaciones de Defensa Sanitaria (ADS) que tienen sus veterinarios, responsables de los programas sanitarios que se implantan en las explotaciones ganaderas. Además, los equipos veterinarios oficiales se encargan de hacer las campañas de tuberculosis y brucelosis, para que los productos finales de origen animal sean totalmente seguros. Hemos cerrado un año bastante difícil con respecto a crisis sanitarias animales de alto impacto, el regreso de la gripe aviar, la aparición de la dermatosis nodular contagiosa en vacuno, la aparición de la peste porcina africana después de más de 30 años sin un caso, lengua azul que está acabando con muchas explotaciones de ovino en península. Para todo esto tenemos que estar alerta, porque, aunque tengamos una situación geográfica privilegiada, los veterinarios de campo y los ganaderos no podemos bajar la guardia.
- Hablando de ganaderos, ¿qué posición han tomado los veterinarios sobre el acuerdo Mercosur?
- Como no podía ser de otra manera, entendemos el malestar de los productores, tanto ganaderos como agricultores y por supuesto que nos unimos a ellos, no se puede jugar con la salud. Los veterinarios protegemos la salud pública desde el campo hasta la mesa. En esos países no se pueden garantizar las condiciones sanitarias que se exigen en Europa, la normativa de terceros países no cumple con la legislación europea de bienestar animal, el uso responsable de medicamentos y hormonas. Debemos defender los productos de km 0, que fue lo que en un principio Europa nos vendió.
- Y sobre los medicamentos, ¿cómo ha quedado la lucha de los veterinarios contra el Real Decreto de los Medicamentos Veterinarios?
- Seguimos en la lucha, aunque parece ser que el Ministerio de Agricultura abre una puerta de negociación, pero no es suficiente. El borrador actual mantiene una carga burocrática excesiva, simplifican muy poco el sistema PRESVET que es donde debemos volcar las recetas veterinarias y sigue habiendo limitaciones que siguen condicionando nuestro criterio profesional y la práctica diaria veterinaria. La profesión vuelve a manifestarse de nuevo el día 18 de Febrero en Madrid, para exigir una reforma real y efectiva del RD 666/2023.
Fuente: Catalina García
Sábado, 7 de febrero 2026
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