La profesión veterinaria reafirma su aportación a la salud pública y seguridad alimentaria en un contexto de grandes retos sanitarios y sociales
• El 75 % de las enfermedades infecciosas se originan en animales y los veterinarios son esenciales en su detección temprana
Madrid, 22 de abril de 2026. Con motivo del Día Mundial del Veterinario, que se celebra el próximo 25 de abril bajo el lema “Veterinarios: guardianes de la alimentación y la salud”, la Organización Colegial Veterinaria (OCV) quiere poner en valor el papel esencial que estos profesionales desempeñan al servicio de la sociedad.
Se trata de una actividad sanitaria imprescindible, que contribuye cada día a proteger la salud pública, garantizar la seguridad alimentaria, preservar la sanidad animal y reforzar la prevención frente a riesgos que afectan al conjunto de la población.
Según la Organización Mundial de la Salud Animal (OMSA), el 75% de las enfermedades infecciosas se originan en animales y los veterinarios son esenciales en su detección temprana. En la sociedad actual, con un fuerte peso del sector agroalimentario y con desafíos sanitarios y ambientales cada vez más complejos, la veterinaria representa una garantía de seguridad, de confianza y de futuro.
La supervisión veterinaria en animales destinados a la producción de alimentos ayuda a reducir el uso indebido de antimicrobianos, contribuyendo a disponer de alimentos inocuos y a mejores resultados en salud pública. Los veterinarios inspeccionan los alimentos que consumimos y protegen la salud pública, al estar presentes con diversos controles en toda la cadena, desde la granja a la mesa.
A la vez, la profesión veterinaria encarna una manera actual y necesaria de entender la salud, basada en la interdependencia entre la salud animal, la salud humana y la salud ambiental, tal y como plantea el enfoque One Health.
Impacto del cambio climático
Ese valor estratégico resulta aún más evidente en un momento en el que el colectivo afronta retos de gran importancia: las enfermedades emergentes, el impacto del cambio climático en la sanidad animal, la globalización del mercado y la necesidad de reforzar la seguridad y la sostenibilidad de los sistemas alimentarios.
A ello se suman otras cuestiones como el relevo generacional, la cobertura en el medio rural y una práctica profesional cada vez más especializada. Son retos exigentes, pero también reflejan hasta qué punto la veterinaria está llamada a desempeñar un papel central en la protección de la salud y en la respuesta a los grandes desafíos de nuestro tiempo.
El Día Mundial del Veterinario es, en este sentido, una ocasión para acercar a la sociedad una realidad que con frecuencia pasa desapercibida: la veterinaria no solo cuida de los animales, sino que contribuye de forma directa a la prevención, al bienestar colectivo, a la protección del consumidor y a la resiliencia de un sistema sanitario y alimentario que necesita anticiparse mejor a los riesgos.
“Hablar de veterinarios es hablar de salud pública, de prevención, de alimentos seguros y de una manera responsable de cuidar la salud de la sociedad. Su trabajo es esencial para que el enfoque One Health se traduzca en hechos y no se quede solo en un concepto”, señala Gonzalo Moreno del Val, presidente de la OCV, la corporación que agrupa a cerca de 39.000 veterinarios y veterinarias de España.
Por todo ello, la entidad quiere aprovechar esta conmemoración para poner en valor el trabajo de una profesión altamente cualificada, cercana y comprometida con el interés general, cuya aportación resulta decisiva tanto en el presente como en el futuro.